Inteligencia emocional y estilos de aprendizaje
En este vídeo podemos ver la interesante conferencia impartida por el Dr. Mariano Gutierrez Tapias, en el IV Congreso Mundial de Estilos de Aprendizaje. En ella habla de inteligencia emocional y su relación con los estilos de aprendizaje.
Dr.
Mariano Gutiérrez Tapia trata el concepto, precursores,
elementos, implicaciones y cuál es la necesidad, las ventajas de trabajar la
inteligencia emocional en el aula y sus alternativas; por último, la relación
de la inteligencia emocional con los estilos de aprendizaje y que la
importancia del aprender a aprender.
Daniel
Goleman, no es el pionero o más importante pero sí que nos descubre y ha
publicitado en su obra que el CI no determina únicamente la inteligencia.
Determina que ser inteligente es manejar las emociones y trabajar en valores,
empezando por la autoestima, todo esto en la década de los 90.
Al
trabajar los estilos de aprendizaje tienen unos nexos con la inteligencia
emocional.
La
adaptación social, que es lo que la mayoría de las personas “buscamos” está en
la autodisciplina, la compasión y el altruismo. Para Goleman, una persona
emocionalmente desarrollada goza de una serie de beneficios, para alcanzar un
bienestar integral y una buena salud.
Las
personas inteligentes llevan a cabo una forma de interactuar con el mundo en la
que tienen en cuenta sus emociones y las de los demás; así como desarrollan
unas habilidades: controlar impulsos, autoconciencia, valorarnos adecuadamente
y valorar a los demás, adaptarnos, motivarnos y tener empatía, siendo esta
última la puerta a las habilidades sociales.
Mireia
Vivas por su parte, habla de personas inteligentes de aquellas que son capaces de
experimentar emociones y saber el porqué, ya que perciben vínculos entre lo que
perciben, hacen y dicen.
El
profesor Domingo y otros, reformularon este concepto en relación al desarrollo
de competencias y hablan de autoconciencia, autocontrol, automotivación,
empatía y habilidades sociales, haciendo más inteligible el conocimiento en
conceptos.
La
inteligencia emocional puede aprenderse desde los primeros años de vida y se
puede aprender a lo largo toda la vida. El doctor Gutiérrez destaca su
emprendimiento en la escuela porque se ve que cada vez el alumnado afronta con
mayor dificultad algunas situaciones de la vida con unos patrones de conducta
bruscos, con problemas para relacionarse y con etiquetas en sus espaldas.
A
continuación, destaca lo más importante de cada concepto de la IE:
El
autoconciencia es saber valorarnos y valorar a los demás, desarrollando la
asertividad, sabiendo los derechos de uno mismo y respetando los de los demás.
La
automotivación es lo que nos impulsa a pesar de las dificultades, con una gran
dosis de optimismo e iniciativa.
Todo
ello permite un desarrollo social y de unas habilidades como la asertividad,
que llevan a las personas al éxito. Por lo tanto, hay que desarrollar una buena
autoestima para alcanzar una adecuada competencia social.
Como
docentes, hay que ser conscientes de la realidad que nos rodea para incluir los
aspectos de la inteligencia emocional en el currículo educativo para que los
niños y los jóvenes alcancen un bienestar y la felicidad que les llene en su
vida. La inteligencia emocional es una vía, ahora bien, también hay otras sobre
las que se pueden apoyar como el tutor o referente.
Como
conclusión, es por todo ello que la inteligencia emocional y los estilos de
aprendizaje deben estar presentes en las instituciones escolares. Siendo el
docente el guía que ayude a su desarrollo y siendo el aprender a aprender otra
de las bases.
Una
persona educada es aquella que ha aprendido a aprender a aprender. Smith, se destaca
que los aspectos más importantes en relación a la inteligencia emocional: el
autocontrol, la automotivación, autoconocimiento, habilidades sociales y
empatía.
“Es
preciso considerar el rendimiento académico de un marco complejo de variables,
condicionamientos, socioambientales, intelectuales, valencias emocionales y
aspectos técnico-didácticos organizativos” Por último, el Dr. Mariano dice “profesor
es el que enseña y maestro del que se aprende”.
Como reflexión personal, creo que las bases teóricas en las que se fundamenta el ponente, nos hace ser conscientes de que la Inteligencia Emocional y todo lo que engloba es de vital importancia, pero también vemos que se trata de un descubrimiento reciente. Así mismo, considero que los elementos que se mencionan me resultan muy relevantes a desarrollar en todas las personas para que alcancen una estabilidad socioemocional y un bienestar en la vida. Por último, los docentes no solo debemos lograr estas habilidades previamente, si no que debemos saber cómo hacer que el alumnado alcance su aprendizaje, teniendo en cuenta su forma de aprender. La última cita que nos dice Mariano ha parecido idónea, ya que ser maestra no solo implica "enseñar cosas" si no que tiene que ser significativo y que el alumnado lo interiorice.
Excelente reflexión sobre la importancia de la inteligencia emocional en el aula, Dr. Gutiérrez. Es fundamental reconocer que el coeficiente intelectual no es el único indicador de éxito. Su análisis sobre cómo la inteligencia emocional está interconectada con los estilos de aprendizaje ofrece una perspectiva valiosa para los educadores. Al fomentar habilidades como la autoconciencia, la empatía y la automotivación, estamos preparando a los estudiantes para enfrentar no solo desafíos académicos, sino también emocionales en su vida diaria. Sin duda, incorporar estos conceptos en el currículo es crucial para el bienestar y el desarrollo integral de nuestros jóvenes. Gracias por compartir estos insights tan necesarios en la educación actual, que me gustaría comentar que suelo coordinar con el Test Online de Coeficiente Intelectual
ResponderEliminar